¿Volar es una tortura? La dolorosa ergonomía de los héroes voladores
Todos hemos tenido ese sueño recurrente: cerrar los ojos, despegar los pies del asfalto y surcar las nubes. En nuestra imaginación, nos vemos como una bala humana, cortando el viento con una elegancia que envidiarían las águilas. Sin embargo, los cómics y la ficción cinematográfica, en su afán por la estética épica, suele ignorar un detalle fundamental que cualquier fisioterapeuta señalaría a los cinco segundos: la ergonomía. Al observar el reciente avance de la serie Lanterns en YouTube, me detuve en un detalle que rompe la magia del superpoder: la postura de vuelo es, técnicamente, una tortura china para el cuerpo humano.
El dilema de la posición horizontal
Aunque la pose estándar horizontal fue definida originalmente por los artistas en las páginas de los cómics, no fue hasta que Christopher Reeve nos convenció de que un hombre podía volar en la gran pantalla que esa imagen se grabó a fuego en la cultura popular. No obstante, el estilo visual ha ido evolucionando; ya no solo vemos la clásica “flecha” con los puños al frente, sino un estilo con los brazos a los lados que hemos presenciado de forma constante en el cine desde el debut de Iron Man en 2009 y, más recientemente, en las escenas de la última película de Superman y el avance de Hal Jordan en Lanterns.
Pero, independientemente de dónde pongan las manos, el problema anatómico sigue siendo el mismo: el cuello. Si intentas acostarte boca abajo en una cama y quieres mirar la televisión que está frente a ti, te darás cuenta de que tu mirada natural se dirige al colchón. Para poder ver “hacia adelante” mientras vuelas de forma horizontal, un superhéroe debe realizar una extensión cervical extrema. Estamos hablando de mantener el cuello doblado hacia atrás en un ángulo de casi 90 grados de forma constante. Si a esto le sumas la presión del viento, sus vértebras terminarían sufriendo lesiones crónicas en cuestión de minutos.
El club de los cuellos rotos: De Iron Man a Falcon
Este problema no es exclusivo del Hombre de Acero. En el Universo Cinematográfico de Marvel, hemos visto a Iron Man, War Machine y Falcon adoptar posturas similares. Aunque Tony Stark tiene la ventaja de una armadura que, en teoría, podría compensar el esfuerzo muscular, la posición de su cabeza dentro del casco sigue siendo antinatural para una visión frontal prolongada.
Incluso Falcon, cuyos movimientos son más similares a los de un piloto de combate o un paracaidista en caída libre, sufre del mismo mal cuando intenta mantener un vuelo nivelado y mirar al frente. La estética de la “bala humana” es innegablemente poderosa en pantalla, pero es una pesadilla para la salud de la columna.
La solución mágica: ¿Por qué Dr. Strange y Scarlet Witch tienen razón?
Curiosamente, los personajes que dependen de la magia parecen haber descifrado el código de la comodidad. Si analizamos a Doctor Strange o a Scarlet Witch en la mayoría de sus escenas de vuelo en el MCU, notaremos algo revelador: ellos suelen volar “parados” o en una posición semi-vertical.
El doctor Stephen Vincent Strange, ayudado por la Capa de Levitación, se desplaza por el aire manteniendo su columna en una posición neutral. Su cabeza descansa de forma natural sobre los hombros, permitiéndole mirar al horizonte sin ningún tipo de tensión cervical. Lo mismo ocurre con Wanda Maximoff; su vuelo es orgánico y vertical. Anatómicamente hablando, esta es la forma más lógica de desplazarse si no tienes una cabina de avión que te proteja. Al volar parado, el héroe conserva su rango de visión completo, puede girar la cabeza con facilidad y, lo más importante, llega a la batalla sin una tortícolis que le impida esquivar un golpe.
¿Deberían los Green Lanterns cambiar su estilo?
En el avance de Lanterns, vemos a Hal Jordan despegar y volar con los brazos a los lados, una postura que se siente más “realista” y menos rígida que la de los años 50. Sin embargo, sigue atrapado en la horizontalidad. Si el anillo de poder puede crear cualquier cosa, ¿no sería más inteligente crear una especie de “trono de energía” (Similar a la silla de Mr. Terrific en la película de Superman) o simplemente permitir que el cuerpo flote verticalmente mientras se desplaza?
Volar como una flecha es aerodinámico, sí, pero el cuerpo humano no es un misil sólido; es una estructura de huesos y músculos que necesita comodidad para ser eficiente. Quizás sea momento de que el cine de superhéroes acepte que volar parado no solo es posible, sino que es la única forma en que un héroe podría patrullar una ciudad durante horas sin terminar en la sala de urgencias de un quiropráctico.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Prefieres que el cine mantenga la estética clásica de la “bala humana” aunque sea imposible, o te gustaría ver a más héroes volando de forma vertical como Doctor Strange?