Hace poco más de dos años que leí Persepolis y desde entonces he querido escribir esta reseña, solo que no quería presentarla de forma que perdiera importancia, de cuando en cuando buscaba la mejor manera de escribir y lograr así dar una reseña digna de esta novela gráfica.  Esto fue algo similar a lo que me sucedió con Percy Gloom, pero con la diferencia que esta es una historia real, la niñez y juventud de Marjane Satrapi, quién es la escritora de esta novela gráfica.

Antes de iniciar quisiera admitir de mi ignorancia sobre Irán, lo único que sabía era que es un país conflictivo, con personas conflictivas y fanáticos religiosos, pero al leer Persepolis aprendí muchas cosas, entre ellas, que después de la caída de Shah el pueblo empezó a sufrir, comenzaron a desaparecer activistas, toques de queda, prohibiciones, racionalización de los víveres y un largo etcétera, eso me enseño que no debo juzgar a todo el pueblo iraní por un puñado de extremistas, y justamente es lo que escribe Marjane en la introducción, esa fue una de las razones por las que escribió Persepolis, la otra es para no olvidar a todos aquellos Iraníes que murieron en prisión mientras defendían la libertad, aquellos que murieron en la guerra contra Irak, aquellos que sufrieron bajo los regimenes opresivos y, finalmente, aquellos que fueron obligados a dejar a sus familiar y escapar de su patria.

Persepolis abarca desde los 6 años de Marjane, ahí podemos adentrarnos en eventos difíciles de la vida de Irán, la caída del régimen del Shah en 1979, la revolución Islámica y la guerra contra Irak, de niña ella quería ser un profeta, pero conforme crecio sus sueños fueron cambiando, la historia sigue hasta que sus padres la envían, a la edad de 14 años, a Australia con “amigos” de la familia, ahí vive experiencias muy difíciles, desde que la corren de diferentes casas, hasta tener que vivir en la calle, Marjane no trata de minimizar las situaciones en las que hizo algo realmente malo, las expone abiertamente, un ejemplo lo relata cuando iba a encontrarse con su novio y se dio cuenta que oficiales habían rodeado la calle para realizar una redada, Marjane se asusto mucho, pues traía sus labios pintados con lápiz labial y eso le garantizaba un arresto, para salir del apuro lo que hizo fue distraer a los oficiales con algo más grave, los llamo y les dijo que un señor le había dicho cosas indecentes, los oficiales molestos, arrestaron al individuo y mientra los subían a un carro, a gritos le pedía a Marjane que dijera la verdad, ella simplemente lo ignoro y se sintió aliviada de que no la atraparan.

El libro esta formado por pequeñas historias, que Marjane va contando, normalmente van en orden cronológico.  El dibujo es muy sencillo, no tiene mucho detalle, en ocasiones puedes sentir que hubiera sido mejor una novela en prosa que una novela gráfica, sin embargo después de las primeras 50 páginas te acostumbras al estilo y puedes seguir con una amena lectura, recomiendo la versión completa, llamada The Complete Persepolis, son 352 páginas y es en blanco y negro.

En el 2007, estrenaron la película, la cual recibió muchos premios, sin embargo, después que la vi, no quede del todo convencido y admito que es mucho mejor la versión árbol muerto, pues dejaron fuera muchas partes que complementan la historia.

Fue un verdadero deleite leer Persepolis, si tienes oportunidad de hacerlo espero que la disfrutes al igual que yo lo hice.

¿Mi valoración? ¡EXCELENTE! Debe existir en la colección de todos los ávidos lectores de comics.