EtiquetaArt Spiegelman

Rincón Independiente: Maus Parte 2

“¡Maldito seas!”; “¡Asesino!”, dice Art cuando se entera que Vladek, su padre; había quemado las memorias de la guerra que Anja escribió.  De esa manera termina la parte I de MAUS, libro escrito por Art Spiengelman.

Esta segunda parte se inicia en marzo de 1944, en Auschwitz lugar al cual habían sido llevados Vladek y Anja después de haber sido atrapados en su intento por escapar de Polonia.

Historia de un sobreviviente.
…y aquí comenzaron mis problemas.

Auschwitz era un campo de concentración localizado en la ciudad de Oświęcim, lugar que antes de la guerra, Vladek había visitado en calidad de agente de ventas en el ramo textil (vendía telas finas) cuando laboraba en la fábrica de su suegro, y el destino le preparaba una terrible jugada, pues regresaba a ese infierno acompañado de su esposa pero ahora en calidad de preso de guerra; por el único delito de ser Polacos judíos.  Art, escuchó de su padre algunas de las situaciones vividas: a cualquier hora de la noche eran llevados a los baños donde eran duchados con agua helada, los sacaban al patio totalmente desnudos bajo copiosas nevadas, usaban ropa y zapatos de tallas enormes, o tenían que vestir con prendas ajustadas, si bien les iba, pues había quienes se la pasaron descalzos mientras sobrevivieron en aquel tormento, donde desde su llegada perdían su nombre para ser identificados a través de un número que les era grabado en el antebrazo izquierdo.

Para sobrevivir tuvieron que adaptarse al medio y aprender a “pagar” por los servicios, víveres, medicamentos, cigarros, etc, con sobornos y con aliados que tuvieron la fortuna de encontrar, Vladek y Anja estuvieron en contacto cuando ésta fue trasladada a Birkenau, conocido como Auschwitz II que albergaba las barracas femeninas así como la cámara de gas y los crematorios.

A manera de los amantes de famosas novelas y relatos , tales como “Romeo y Julieta”, “La Dama de las Camelias” y otros; nuestros conocidos personajes poniendo en riesgo su seguridad y de quienes los acompañaban y en ocasiones hasta su vida, lograban verse en forma simulada; y ambos recibían “cartas de amor” de su pareja haciendo uso de triquiñuelas, un salvoconducto y en ocasiones colocándolas en lugares convenidos como la lavandería, los baños y otras instalaciones.  Ambos aceptan que si alguna ocasión no fueron infelices en los 12 meses que estuvieron en el infierno creado por los nazis, fue precisamente en los momentos que leían el mensaje de amor en aquel rústico y maltratado trozo de papel.  “Pienso siempre en ti”, “te extraño”, “saber que aún vives, es el motivo por el cual no muero” eran algunas de las expresiones que se intercambiaban, todo esto auspiciado por el entrañable amor que se profesaban y por salir de la triste situación que estaban viviendo desde marzo de 1944.

Sin duda alguna, esta segunda parte de Maus es una historia (verdadera) de una pareja judío-polaca que gracias a su amor y los deseos de vivir afrontaron 12 meses de inenarrables sufrimientos y sobrevivieron al holocausto que millones de judíos no tuvieron la misma oportunidad y fue en Sosnowiec donde se reencontraron; ella alcanzo a musitar –“¡V… Vladek!”– y el apenas si pudo balbucir- “¡Anja, Anja, mi Anja!”; no requirieron de mas palabras, fueron muy felices y vivieron felices hasta 1968, año en que trágicamente Anja pierde la vida.

Al igual que yo, todo el que lee Maus, termina diciendo lo que algunos especialistas ya dijeron.

“Es un libro memorable”
“Es una genuina obra de arte”
“Es una obra Maestra”

Ya que ríes, lloras, sufres y vives al ritmo de la prodigiosa pluma de Art Spielgeman que magistralmente la desliza en el papel para legarnos un libro escrito a manera de “monitos” donde los personajes principales; ratones y gatos nos brindan el mas humano de los mensajes.

Volveremos, Lobo Gris.

Rincón Independiente: Maus Parte 1

Hace aproximadamente 2 años, mi hijo me platicó que leía una novela gráfica del tiempo de Hitler y sus tropelías con los judíos; dicha obra estaba escrita en inglés, mucho me gustó la novela por los pormenores que me dio Edian, mi hijo mayor; pero ni pensar en leerla pues mi inglés se reduce a términos técnicos, sobre todo de química, la novela de la que hablo se llama Maus.

Hace unas semanas, Edian me llegó con la novedad de que había conseguido, gracias a Israel Luthor, dicha novela en español y la puso a mi disposición; he de decir que la leí en media tarde, parte de la noche y media mañana, invertí algo así como 8 horas para tal.  Y he aquí que me propongo hacer una reseña de lo leído, escrito por un sueco llamado Art Spiegelman.

Maus es la desgarradora historia de Vladek Spiegelman y su familia.  Art, escribió esta obra, apoyándose en los relatos que su padre le hacía cuando lo visitaba, de tal suerte que la obra es la real historia de un judío polaco, Vladek Spiegelman y su familia.  Los padres de Vladek vivían en Sosnowiec y el había emigrado a Czestochowa donde conoció a Lucía joven con quién vivió un tórrido romance, antes de conocer a Anja, su verdadero amor y madre de Art.

El formato que Art Spiegelman le da a su historieta, nos hace sustraernos a la realidad de la guerra, ya que para tal fin, los nazis son caracterizados por gatos y los judíos por ratones. Aún así, con el diseño de monitos, (humanoides) La historia no deja de ser desgarradora, descarnada, donde lo mismo se ríe; que se llora.

MAUS tiene la inspiración de Anja, bella polaca de excelente posición económica, quién contrajo matrimonio con Vladek y compartió el holocausto pasando por Sosnowiec, Bielsco, hasta llegar a Auschwitz.  Durante ese tiempo, ella se dedicó a escribir las memorias de su azarosa vida al lado de su amado Vladek y su hijo Art, memorias que mas tarde usaría el autor, para documentar su obra.

Papel preponderante desempeña Mala, la actual esposa de Vladek(en segundas nupcias), con la cual Art, platica a placer documentándose para escribir ésta historia que puede considerarse como su magna obra.  MAUS ha aparecido en los principales diarios del mundo, entre ellos el New York Times, convirtiéndose en un “betseller”, debiendo ser traducida a más de 10 idiomas; lo que le valió un PUTLIZER especial.

Para entender la calidad de vida que los protagonistas tuvieron durante los sufridos años de la guerra de Hitler, debemos conocer la célebre frase que manejaba con sus militares “Es indudable que los judíos son una raza, pero no son humanos”.

La novela nos presenta la cruda realidad de una Polonia sufriendo los incendios de iglesias, ciudades de las que expulsaban a los judíos para enarbolar una bandera con la leyenda “Este pueblo está libre de judíos”, personas arrestadas que no volvían a saber de ellas.  Esto es MAUS, la historia de un sobreviviente.  Pero el autor nos queda a deber, pues ésta parte no es la culminación de lo narrado, habrá segunda parte , mientras; yo me quedo con las últimas palabras masculladas por Art, al enterarse que su padre había quemado las verdaderas memorias de Anja.  ¡maldito seas!  ¿cómo pudiste hacer algo así?… asesino.

El formato que usó Spiegelman, no deja nada a la imaginación, yo viví el holocausto durante las 8 horas que invertí en la lectura de la obra, me llevó de la mano por la Europa de la década de 1938 a 1948; viendo a la heroica Polonia rodeada por Alemania, Unión Soviética, Hungría, Eslovaquia; esquivando zarpazos de las diferentes corrientes políticas de ese tiempo.  Para mí, más que una novela es un verdadero documento histórico conteniendo memorias de una familia que supo sobrevivir al Holocausto, presentada para todo tipo de lectores, a manera de historietas infantiles, donde el maligno gato, goza acosando a los indefensos y débiles ratones.

Volveremos: 

© 2017 aeComics

Tema realizado por Anders NorenArriba ↑