Conservación de Cómics – Primera Parte
Nota editorial (2026): Este artículo fue escrito originalmente hace varios años. Aunque los principios generales sobre la conservación del papel siguen siendo válidos, se han actualizado algunos detalles para reflejar mejor el conocimiento actual sobre preservación y archivística.
Hace unos años, en un foro, escribí un artículo sobre el tema del cuidado de los cómics. Lo voy a transcribir aquí en el blog para que esté disponible para la posteridad.
Está dividido en dos partes para que no dé flojera leerlo completo de una sola vez.
La primera parte se centra en el papel y en las razones por las que se deteriora con el paso del tiempo. La segunda parte habla sobre los distintos tipos de bolsas para cómics y los backboards (respaldos de cartón) utilizados para su conservación.
¿Cómo se hace el papel?
El papel se fabrica a partir de fibras vegetales que son reducidas a pulpa y posteriormente transformadas en hojas. Por supuesto, esto es una simplificación enorme del proceso, pero sirve para entender los conceptos básicos.
La pulpa de madera puede obtenerse principalmente mediante procesos mecánicos o químicos. En los procesos mecánicos, la madera se tritura para separar las fibras. En los procesos químicos, en cambio, se utilizan reactivos que eliminan gran parte de los compuestos no deseados, dejando una pulpa más pura.
La pulpa mecánica es más económica y suele utilizarse para fabricar el papel conocido como newsprint, empleado tradicionalmente en periódicos y en muchos cómics.
Como en este proceso se conserva gran parte de la lignina natural de la madera, el papel resultante envejece más rápidamente cuando se expone al aire y a la luz.
En los procesos químicos, gran parte de la lignina y otras impurezas son eliminadas, produciendo papeles más resistentes al deterioro y con una vida útil mucho mayor.
¿Por qué se deteriora el papel?
Las principales causas del deterioro del papel son la oxidación y la hidrólisis ácida.
La oxidación ocurre cuando el oxígeno del aire reacciona con los componentes del papel. Este proceso provoca cambios químicos que oscurecen el material y favorecen su deterioro.
La lignina presente en muchos papeles acelera este proceso. Cuando se expone a la luz, especialmente a la luz ultravioleta, la lignina se oxida y provoca que el papel adquiera ese característico tono amarillento que vemos en periódicos viejos y cómics antiguos.
Además, la exposición prolongada a la luz solar puede hacer que algunas tintas pierdan intensidad o se desvanezcan con el tiempo.
La hidrólisis ácida es otro enemigo importante. En este proceso, los ácidos presentes en el papel rompen gradualmente las fibras de celulosa. Como resultado, el papel se vuelve más oscuro, quebradizo y frágil.
¿De dónde provienen esos ácidos?
Pueden originarse en varios lugares:
- La propia lignina presente en el papel.
- Contaminantes presentes en el aire.
- Reacciones químicas derivadas de la oxidación.
- Algunos productos utilizados durante la fabricación del papel.
Con todo esto… ¿cómo quieren que el papel no se deteriore?
El papel y el pH
La acidez y alcalinidad se miden mediante la escala de pH.
En esta escala:
- Un pH de 7 se considera neutro.
- Los valores inferiores a 7 son ácidos.
- Los valores superiores a 7 son alcalinos.
La escala es logarítmica, lo que significa que pequeñas diferencias numéricas representan cambios muy importantes en la acidez real de una sustancia.
Tradicionalmente, muchos cómics impresos en papel newsprint se fabricaban utilizando papeles relativamente ácidos. Con el paso de los años, estos materiales tienden a volverse aún más ácidos, acelerando su deterioro.
Aunque muchos papeles modernos son libres de ácido, una gran cantidad de cómics publicados durante el siglo XX y principios del XXI fueron impresos en materiales que requieren cuidados especiales para garantizar su conservación a largo plazo.
Otros enemigos del papel
La química no es el único problema.
Existen otros factores que contribuyen significativamente al deterioro de los cómics:
- Temperaturas elevadas.
- Cambios bruscos de temperatura.
- Humedad excesiva.
- Insectos.
- Roedores.
- Almacenamiento inadecuado.
- Inundaciones.
- Exposición prolongada a la luz solar.
Todos estos elementos pueden acelerar el envejecimiento del papel o provocar daños irreversibles.
Conclusión y recomendaciones futuras
El propio proceso de fabricación del papel introduce elementos que, con el paso del tiempo, contribuyen a su deterioro.
Por eso podría decirse que los principales enemigos de nuestros cómics son ellos mismos.
Afortunadamente, aunque no podemos detener completamente estos procesos químicos, sí podemos ralentizarlos de forma significativa mediante técnicas adecuadas de almacenamiento y conservación.
Entonces… ¿qué podemos hacer para proteger nuestra colección?
Eso lo veremos en la siguiente parte de esta guía.
Para más información, lee la segunda parte.