Esta entrada fue escrita por un lector de aecomics, muy amablemente se lo pedí y de la misma forma accedió, solo que la escribió en un tiempo record y gracias a mi desidia para hacer las cosas hasta hoy la publique, Alx muchas gracias y una disculpa por la tardanza.

Arriba.  Siempre arriba.  La anterior es quizás el mantra que Pete Docter y sus muchachos se plantearon al momento de escribir, realizar y editar UP: Una aventura de altura.

Con un personaje principal único en la historia de Disney (un viejo, de cabello ya blanco, de nombre Carl) pero no fuera de lo común desde que las cabezas principales de Pixar ocuparon las sillas más altas del emporio animado, nos relatan un cuento increíble, donde al parecer no existe la heroína o dama en cuestión a priori, sin embargo desde el principio del film nos hacen ver claro que el timón de toda la película es precisamente una bella mujer.  Después conocemos al dulce e inocente Russell, el chico que será el burro de nuestro “Shrekiano” Carl Fredicksen; a unos perros únicos y al premio quizás más grande para Cruela deVille o el Coronel Sanders, un Dodo Gigante.

La historia simplemente es bella, nos lo dejan claro desde el principio y así sucede con el resto de la película, un timing perfecto entre el planteamiento, el nudo, la acción y el fin.  Ahora bien, Pixar ya lo había demostrado con Los Increíbles al mostrar escenas de conflictos maritales y ésta vez tocan temas igualmente actuales como desintegración familiar, la soledad y la ambición; como siempre la amistad, la templanza y el valor, tanto de las promesas como de la vida, nos hacen dar un breve pero profundo respiro interior.

Gracias al cielo, Disney sigue conservando esa majestuosidad en sus escenarios, y la tecnología desplegada en las texturas y materiales parece mandarle un mensaje a Dreamworks SKG: Seguimos aquí, más alto que nunca, más inventivos y con mas historias qué contar.  Sin embargo el diseño de personajes no lleva una línea y ese es quizás el único punto en su contra, pero eso en realidad deja de importar a medida que las risas y las lágrimas aumentan (les advierto: los hará llorar)

La película Up es un claro ejemplo de lo que un buen guión, un argumento sólido y el arte meticuloso en un largo pueden hacer.  Los personajes que soportan la película son poco creíbles pero ¡hey! Si los carros hablan y compiten ¿porqué los personajes de UP no han de hacerlo? Precisamente ese es el punto, realizar cosas y situaciones increíbles, de tantos matices y colores como los globos que levantan la casa del Sr. Fredicksen.

¿Y a ti? ¿Que te parecio la película de Up: Una aventura de altura?